jueves, 23 de junio de 2011

Dejar de creer en Dios.



Entre cientos de rosas llenas de espinas, corría estrepitosamente
La luna llena era la única luz en el camino
Las ánimas me miraban sin apartar la vista de mi, fijamente sus ojos me apuñalaban
Ellas sabían que iba a pasar.. la tristeza de sus ojos.. 
No había ni una sola estrella bañando el cielo
¿También ellas huyeron?
Una opera siniestra de almas cantando melancólicamente a la espera de mi llegada
Y ahí estaba yo.
Señor Dios, su trono ha sido requisado, ha llegado la hora..
El mundo ha cambiado, ¿preparados para el comienzo?
Luces, cámara..
Bienvenido a la realidad
                                        Nunca fue tan siniestra.

1 comentario:

  1. Es hermoso todo lo que escribes,te prometi que lo leeria y lo prometido es deuda,te quiero cosalinda

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